¿Dejamos de amarnos a nosotras mismas después de dar a luz?

0 comentarios /

¿Dejamos de amarnos a nosotras mismas después de dar a luz?

 No estoy segura, en lo que a mí respecta, me miré en el espejo y dije:

“¿Quién soy ahora?"

No solo tienes que enfrentarte al cuerpo lesionado y destrozado por el trauma físico y emocional del parto (ya sea vaginal o cesárea), sino que también debes sorprenderte al ver que tu abdomen, más suelto y caído, sigue siendo tan abultado como cuando estabas embarazada, y continuará así durante semanas.

El cuerpo gotea. El líquido brota por todas partes. El pecho hinchado permite que la leche fluya y sin que se lo pueda controlar. Los loquios, la sangre, los coágulos hacen que sea necesario usar pañales para adultos durante varios días. Y las lágrimas, cayendo como cascada sobre la cabeza de un bebé que depende totalmente de ti para sobrevivir..

Luego del nacimiento, la primera vez que la madre se mira conscientemente en el espejo es muy común que no se reconozca a si misma. Debido a la falta de sueño y al llanto de días, semanas y meses después del evento, la cara y los ojos inflamados también crean un reflejo chocante.

Pero, ¿nos volveremos a sentir como antes, regresaremos a ser la que fuimos antes de ser madres?

Desde mi punto de vista, creo que se es completamente una mujer nueva después de convertirse en madre. Ninguna será como era antes.

Quizás esto es algo que solo las que hemos vivido el proceso de la maternidad podemos entender. El tema trasciende la fisiología y atraviesa la emoción, la psicología y el espíritu. Nació un hijo y durante este nacimiento también nació una madre.

Y a esa madre, se desconoce a sí misma y durante mucho tiempo se esfuerza, lucha y se desgarra para “recuperar” a la persona que fue antes. Sin entender que no estas perdida, solo “transformada”.

Dejar un comentario

Todos los comentarios del blog son revisados antes de ser publicados
Te has suscrito correctamente.